¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Philip K. Dick

12 11 2018

La ciencia ficción es un género que nos transporta a mundos desconocidos, historias cargadas de fantasía o tiempos imaginados en la mente de un autor visionario.

En ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Edhasa, 2016), Philip K. Dick crea una historia ambientada en un futuro distópico, en un planeta Tierra posterior a la tercera guerra mundial, donde los sobrevivientes han escapado, en grandes olas migratorias, a otros planetas para iniciar una nueva historia de la humanidad.

Pero algunos que no han podido ser parte de esas migraciones, se quedan a esperar sus últimos días, tratando de reproducir a escala electrónica las formas de vida que se han extinguido. Los androides, creados para suplir o ayudar al humano en los nuevos territorios extraplanetarios, no son bienvenidos en la Tierra y son perseguidos hasta su “retiro”. Mientras se dediquen a lo que han sido programados, no representan amenaza alguna, pero si deciden desertar y buscar refugio en el planeta de sus creadores, son perseguidos por agentes como Rick Deckard, parte de las fuerzas encargadas de su destrucción.

El autor se mueve entre las reflexiones filosóficas y la exposición de los conflictos internos tanto de los humanos como de los androides. Deckard se debate entre su moral y la ética del trabajo que tiene que desempeñar, entre matar androides para sobrevivir y enamorarse de una de ellas, y así.

En esta novela de 1968, ya se muestran tópicos actuales como la inteligencia artificial o la superficialidad de las relaciones humanas que encuentran una válvula de escape en humanos-objeto como los androides. Philip K. Dick fue uno de esos autores visionarios, que hay que seguir leyendo por su interés en estos y otros temas.

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Coming soon

8 11 2018

Ultimas palabras de La cuarta espada, Roncagliolo intentando interpretar 12 años de Sendero Luminoso. Ya viene la reseña.





Poesía reunida 1949-2000, Blanca Varela

7 11 2018

Contenida, silenciosa, natural, sensible, rigurosa, sincera, autoexigente, expresiva, autocrítica, austera, concisa, surrealista, musical, severa, aguda. La poesía de Blanca Varela se distingue por esas características y por muchas más. Con Poesía reunida 1949-2000, (Casa de Cuervos, 2016), nos llega una selección de los poemas de Varela, reunidos para la antología final de su escasa producción pero que cuenta con un peso significativo que la ubica entre las mayores poetas peruanas.

Desde Ese puerto existe hasta El falso teclado, la poesía de Blanca Varela ha ido creciendo en finura y concreción, siendo capaz de transmitir en pocas palabras un conjunto de sensaciones y sentimientos como pocos autores lo han logrado.

Este libro me lleva, además, a referirme a una parte de la biografía de Varela, la de los primeros años de su vida, como vecina de Santa Beatriz, la primera urbanización creada como tal en Lima y en donde vivo por varios años. En 2018, tal vez como producto de un taller realizado en la Fundación Telefónica, comenzaron a aparecer afiches con poemas y fotos de nuestra poeta en varias calles de la urbanización.

Una forma de homenaje y propuesta artística, que busca resaltar la relación de la escritora con un espacio urbano que lucha por conservar su identidad y su historia.

En suma, esta antología es además un testimonio de la grandeza poética de Varela, así como de su presencia y continuidad en nuestros tiempos.





Expocafé 2018. Un nuevo comienzo.

2 11 2018

A tres semanas de terminada la Expocafé 2018, aquí unas observaciones sobre lo que fue este evento:

Asisto a la Expocafé desde el 2014 cuando se realizaba en el Parque de la Exposición. Este año, en su octava edición, veo que este evento ha mostrado algunos cambios interesantes, como haberse mudado a una nueva locación (la explanada que albergaba una gran carpa quedó atrás y ahora podemos recorrer los stands en un lugar especialmente diseñado para estos eventos: el Centro de Convenciones de Lima). También el nuevo local, más amplio, ayudó a distribuir mejor los diferentes espacios, separando los stands y la zona de charlas y concursos, de las salas dedicadas a las ruedas de negocio y el simposium que deben estar aislados del ruido de la feria.

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Una clase de salud en la zona educativa de la Expocafé

Por primera vez asistí al Simposio Internacional del Café que presentó en dos fechas  conferencias muy interesantes enfocadas en la innovación, las tendencias del mercado y el consumo. Las exposiciones me parecieron tremendamente importantes e ilustrativas del estado actual del mundo del café, desde su producción a su comercialización y consumo en el hogar. Si quieren ver las presentaciones de personajes tan importantes como Nathan Herszkowicz, Director Ejecutivo de la Asociación Brasileña de la Industria del Café – ABIC, Carlos Mario Rodriguez, Director de Global Agronomy en Starbucks o Julio Guevara, encargado de los activos digitales de Perfect Daily Grind, el portal más influyente que se pueda encontrar sobre la cultura del café en el mundo, se las pueden bajar de aquí.

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Expositores en el Simposio Internacional del Café

Otro punto alto de la Expocafé de este año ha sido la premiación del ganador del Concurso Taza de Excelencia, la competencia que premia a los mejores cafés de cada país, realizada por la Cup of Excellence y cuyos ganadores participarán pronto en la subasta internacional que puede lograr miles de dólares por un quintal de café. Esta vez el productor Dwigth Aguilar Masías, de La Convención, Cusco, ganó el primer puesto para su café que logró 91,08 puntos otorgados por el jurado de la competencia. El 20 de noviembre Dwigth tendrá la oportunidad de saber cuánto vale su producción para los compradores internacionales de los mejores granos del mundo, ese día se realizará la subasta internacional que el año pasado pagó US$70,500 dólares por 320 kilos de café de un productor cajamarquino.

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Premiación del mejor café en el concurso Taza de Excelencia 2018

La Expocafé debe ser el punto de encuentro de todos los actores de este ecosistema: productores, técnicos, baristas, tostadores, dueños de cafeterías, comercializadores y los simples consumidores que sienten que algo pueden hacer por fortalecerlo. No sé hasta qué punto se ha llegado a crear una comunidad desde la primera Expocafé, pero seguramente en las próximas ediciones se irán fortaleciendo las conexiones entre los actores, y la cultura del café en el Perú saldrá ganando.

 





Toda la verdad, Karen Cleveland

29 10 2018

Karen Cleveland ha sido analista de la CIA en temas contraterroristas, un background que ha abonado a su pasión por la literatura. Luego de ocho años de trabajar para la agencia decide cambiar de aires y escribe “Toda la verdad” (Need to know, Planeta 2018), y con ello inicia su despegue como autora de best sellers.

En Toda la verdad, Vivian Miller, analista de la CIA, madre de familia, trabajadora incansable y con apuros económicos, descubre una trama de espionaje internacional que involucra a agentes rusos… y a su propio marido.

Se inicia entonces una historia que desarrolla los conflictos internos de Vivian y el debate entre ser leal a su país y al mismo tiempo hacer lo posible para no perder a su familia. Algunos flashbacks nos cuentan los años previos al inicio de esta intriga que por momentos parece superar a su personaje central, mientras poco a poco la autora nos va desenrollando la madeja hasta resolver el caso, que como en muchos otros thrillers, deja abierta la posibilidad de una secuela.

Toda la verdad es una novela sin más aspiración que la de entretener y atrapar al lector desde el inicio, algo que Cleveland logra por momentos, con situaciones donde la tensión se maneja con solvencia. Es un buen inicio para una autora que muestra talento para este tipo de género. Queda esperar un nuevo libro que lo confirme.





La muerte de Artemio Cruz, Carlos Fuentes

22 10 2018

Carlos Fuentes escribió este libro en el nacimiento del Boom latinoamericano; junto a él aparecieron, por esos años, las obras de autores como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez o Julio Cortázar, que luego se harían conocidos en todo el mundo.

En La muerte de Artemio Cruz (PEISA, 2002), Fuentes hace el retrato de una época que va de los albores de la revolución mexicana hasta los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Artemio Cruz es la metáfora de un país que se mueve entre los intereses económicos y políticos, y los vaivenes sentimentales y familiares que le marcarán la vida.

La narración usa los flashbacks para entrar en los recuerdos de Cruz: su primer amor, sus duelos por la vida, la fuente de su riqueza y su infelicidad.

Es una obra de su tiempo, reconocible por sus recursos narrativos como por su temática, pero que no pierde vigencia y que es posible de ser admirada aún a más de cincuenta años de su publicación.





Muerte en Estambul, Petros Márkaris

24 09 2018

Petros Márkaris ha cultivado el género de la novela policial en su literatura, al mismo tiempo que escribe guiones para cine y televisión.

En Muerte en Estambul, (Tusquets Editores, 2012), Márkaris desarrolla la clásica trama de un policía (el comisario griego Kostas Jaritos, su personaje principal en una serie de novelas que le ha dado fama a ambos), que tiene que seguir la pista de una asesina en edad muy madura y que está decidida a saldar viejas cuentas con personas que la marcaron desde la infancia.

Kostas debe desarrollar su investigación en un país ajeno, Turquía, con el que Grecia vive en permanente conflicto y, además, tiene que lidiar con un drama familiar que le pone los pelos de punta de cuando en cuando. Todo mientras va describiendo los perfiles de algunos personajes secundarios con maestría y paisajes urbanos que escapan al relato de postal.

Este libro es un ejemplo de que la novela policial y sus grandes personajes tienen combustible de sobra. Márkaris nos deja con el interés de leer las otras novelas de la saga y tal vez, conocer un poco más de esta relación Grecia-Turquía.








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